
Carmen Gualotuña / Hugo Moncayo
RICEd: Revista de Investigación en Ciencias de la Educación, Vol. 4, No 7, enero - junio 2026, 141-150. 148
de ítems asociados a la expresión musical y emocional. Lo cual es coherente con lo planteado
por Clark, (2020), que señala que la formación musical temprana potencia el control atencional
y la memoria de trabajo, y con lo encontrado por González (2022), donde niños con formación
musical presentaron mayor activación cerebral en regiones vinculadas a la atención. Tales
coincidencias respaldan que la música, al ser un estímulo multisensorial, activa tanto procesos
cognitivos como emocionales, facilitando la participación y sostenida en actividades de aula.
En este sentido, las sesiones con canciones infantiles, por su carácter rítmico y repetitivo,
promovieron el disfrute, y además actuaron como recurso pedagógico eficaz para favorecer
la disposición de los niños hacia el aprendizaje.
Los resultados del análisis estadístico (Z = -4,061; p = 0,000) muestran que 21 de los 22
participantes alcanzaron puntajes superiores en el postest, lo que confirma mejoras
consistentes en dimensiones clave de la atención, particularmente la atención sostenida,
auditiva y el seguimiento de instrucciones. Estos hallazgos guardan correspondencia con el
estudio de Hernández-Campos et al. (2020), quienes, al aplicar un programa musical en una
muestra de niños de educación inicial, reportaron diferencias significativas en el control
inhibitorio (Z = -3,872; p = 0,001), componente esencial de las funciones ejecutivas vinculadas
a la atención. En consecuencia, los resultados de esta investigación respaldan la premisa de
que la música no solo favorece la concentración, sino que también fortalece procesos de
autorregulación y focalización en la etapa inicial. No obstante, conviene señalar que los
progresos fueron más notorios en las tareas de vigilancia sostenida y atención auditiva,
mientras que en la atención dividida los avances resultaron menos consistentes.
Por otra parte, es importante interpretar también las áreas donde no se observaron
mejoras a la luz de la literatura existente. El hecho de que algunas dimensiones de la atención
no hayan mejorado con la música concuerda con resultados de investigaciones que
encuentran efectos mixtos o condicionados. Por ejemplo, Mendes et al. (2024). evaluaron el
efecto de la música de fondo en niños (con y sin TDAH) durante tareas de atención, y no
hallaron cambios significativos en los tiempos de reacción de las redes atencionales (alerta,
orientación, control ejecutivo) con música, aunque sí reportaron una leve mejora en la
precisión (menos errores). Sus conclusiones sugieren que la música de fondo no altera
sustancialmente el funcionamiento básico de la atención, aunque podría aumentar la
motivación o el estado de alerta de los niños, facilitando un rendimiento ligeramente. Esto
podría explicar nuestros resultados: la música infantil quizá incrementó el nivel de activación
y motivación en los niños (lo cual beneficia tareas de vigilancia sostenida o auditiva), pero no
amplificó directamente la capacidad atencional en todos los ámbitos.
Teorías cognitivas como la hipótesis de la activación/estado de ánimo (arousal- mood)
respaldan esta interpretación, proponiendo que escuchar música adecuada eleva el nivel de
arousal óptimo para la tarea y con ello mejora el foco atencional de manera transitoria. En
tareas predominantemente visuales o que no se ven reforzadas por estímulos auditivos, la
música podría no ofrecer una ventaja adicional e incluso, si no está bien calibrada, podría
actuar como distractor leve. También hay que considerar la naturaleza específica de la música
utilizada: es posible que los efectos positivos dependan de que la música sea apropiada (p.ej.,
canciones infantiles suaves y rítmicas) y coincida con las preferencias o estado emocional del
niño (González, 2022). Algunos autores señalan que la música involucra redes cerebrales de
atención porque el cerebro aprende a anticipar eventos y mantener la atención durante la
escucha musical. Sin embargo, ese entrenamiento atencional mediante la música puede
manifestarse más en contextos relacionados (como atender estímulos auditivos o patrones
temporales) y menos en dominios no relacionados directamente, lo cual haría coherente que
en nuestra investigación las mejoras fueran selectivas (López, 2022).